Respirador Bird Mark 8
Creado por Forrest M. Bird a partir de su experiencia en aviación, este respirador neumático de carcasa transparente transformó la ventilación mecánica en quirófanos y terapias intensivas.
Ver piezaInstrumentos, equipos y objetos originales que documentan la historia de la anestesiología, cada uno con el relato de su época y su aporte a la medicina.
Creado por Forrest M. Bird a partir de su experiencia en aviación, este respirador neumático de carcasa transparente transformó la ventilación mecánica en quirófanos y terapias intensivas.
Ver piezaUna máquina de anestesia de comienzos del siglo XX, testigo de una época en que la administración de éter y cloroformo dependía en gran medida de la pericia del médico.
Ver piezaUno de los primeros dispositivos de reanimación mecánica, pensado para restablecer la respiración cuando el mecanismo natural del paciente se veía comprometido.
Ver piezaTestimonio de la búsqueda de sustancias anestésicas más fáciles de administrar tras la introducción del éter en 1846, que definió buena parte de la cirugía del siglo XIX.
Ver piezaCreado por Forrest M. Bird a partir de su experiencia en aviación, este respirador neumático de carcasa transparente transformó la ventilación mecánica en quirófanos y terapias intensivas.
Ver piezaUna máquina de anestesia de comienzos del siglo XX, testigo de una época en que la administración de éter y cloroformo dependía en gran medida de la pericia del médico.
Ver piezaUno de los primeros dispositivos de reanimación mecánica, pensado para restablecer la respiración cuando el mecanismo natural del paciente se veía comprometido.
Ver piezaTestimonio de la búsqueda de sustancias anestésicas más fáciles de administrar tras la introducción del éter en 1846, que definió buena parte de la cirugía del siglo XIX.
Ver piezaUn dispositivo creado a partir del tubo de un antiguo teléfono, que combinaba administración de gases anestésicos y música elegida por el paciente para reducir la ansiedad infantil.
Ver piezaCreado por Forrest M. Bird a partir de su experiencia en aviación, este respirador neumático de carcasa transparente transformó la ventilación mecánica en quirófanos y terapias intensivas.
Ver piezaUno de los primeros dispositivos de reanimación mecánica, pensado para restablecer la respiración cuando el mecanismo natural del paciente se veía comprometido.
Ver piezaUn instrumento diseñado para mantener permeable la vía aérea durante la anestesia inhalatoria, en una época en que el éter y el cloroformo favorecían el desplazamiento de la lengua.
Ver piezaUn anestésico local que amplió las alternativas frente a la anestesia general, en un momento en que la cirugía buscaba opciones más seguras para procedimientos específicos.
Ver piezaUna máquina de anestesia de comienzos del siglo XX, testigo de una época en que la administración de éter y cloroformo dependía en gran medida de la pericia del médico.
Ver piezaHeredera del desarrollo casi simultáneo de la jeringa hipodérmica a mediados del siglo XIX, un instrumento clave para la administración de anestesia local.
Ver piezaDiseñado por el cirujano francés Louis Ombredanne como alternativa más segura al cloroformo, resolviendo las limitaciones de los inhaladores cerrados de su época.
Ver piezaUno de los primeros barbitúricos de acción rápida, que buscó resolver la lentitud e imprevisibilidad de la inducción anestésica de comienzos del siglo XX.
Ver piezaTestimonio de la búsqueda de sustancias anestésicas más fáciles de administrar tras la introducción del éter en 1846, que definió buena parte de la cirugía del siglo XIX.
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